Algo más que Lisboa

¿Te encuentras de viaje en la capital portuguesa y tienes bastante tiempo? ¿Estás disfrutando de unas vacaciones largas? Si crees que ya has visitado toda Lisboa y te apetece ir un poco más allá, existen muchas opciones. Te presentamos un surtido número de excursiones y diferente visitas a lugares alrededor de Lisboa en las que continuarás disfrutando de lo lindo de tu viaje al país de la luz, que con su cálido clima y su espíritu bohemio y tranquilo seguro que no te dejarán indiferente y te harán querer volver cada año a seguir descubriendo un poco más de corazón de Portugal.

Sintra, Cascais y Estoril

Las ciudades de Sintra, Cascais y Estoril constituyen, sobre todo la primera, paradas obligatorias si se están buscando interesantes excursiones alrededor de Lisboa.

Sintra es un lugar pequeño ubicado a unos 20 kilómetros de la ciudad principal que cuenta con una parte que hace de ciudad dormitorio de la capital, mucho más nueva y moderna y aislada del centro histórico y con una tradicional y popular parte antigua. Donde el casco de la ciudad, los palacios espectaculares y sus espectaculares vistas la convierten en un lugar excelente para visitar. La ciudad se encuentra ubicada a las faldas de la Sierra y sus callejuelas, abarrotadas de los tradicionales restaurantes y las cucas tiendas, son totalmente encantadoras, consiguiendo su conjunto ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La ciudad es especialmente querida por sus palacios. Destaca sobre todo el Palacio da Pena, el principal, que está construído con una espectacular arquitectura y cuenta con unos interiores fantásticos, además de estar rodeado de maravillosos jardines y situado en el punto más alto de la montaña.

En segundo lugar, el Palacio Nacional, emplazado en el centro histórico de la ciudad y que cuenta unas chimeneas blancas totalmente tradicionales de este lugar, y en tercero, la Quinta da Regaleira. Interesante también el Castelo dos Mouros, ya en ruínas, hasta donde vale la pena subir puesto que cuenta con unas fantásticas vistas de la Sierra.

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De regreso a Lisboa, si nuestro hotel se encuentra en la capital, o simplemente como excursiones si nos encontramos emplazados en otra zona, resultan muy interesantes las visitas a la Playa das Maças, una curiosa y excelente playa al regreso de Sintra, a los alcantilados de Cabo da Roca, desde donde existen unas vistas maravillosas de la costa a unos 150 metros sobre el nivel del mar, además de ser el punto más occidental de la Europa continental, a Cascais, un tradicional y pequeño lugar reconvertido de puerto de pescadores a lugar de veraneo y segundas residencias de personas con gran nievel adquisitivo cuyo principal encanto son sus playas pequeñas, la Playa  de Guincho, roedeada de dunas, la rocosa zona de la Boca do Inferno y Estoril, una zona parecida, exclusiva para aristócratas donde se los visitantes pueden acceder a su famoso casino, que sirvió para inspirar una de las novelas de James Bond.

Playas de Lisboa

Otra de las opciones perfectas para pasar unos días por los alrededores de Lisboa es visitar algunas de sus playas y zonas costeras. La capital no cuenta con playa propiamente dicha debido a que se encuentra ubicada en la desembocadura del Tajo, pero existen muchas opciones.

La Costa de Caparica es la zona preferida para los autóctonos. Está compuesta por diferentes playas, todas ellas ubicadas al sur del río Tajo, que ocupan más o menos unos 15 kilómetros en conjunto. En cada una de ellas, los visitantes podrán encontrar diferentes ambientes y estilos, así como diversos públicos. Las playas de más al norte suelen estar más abarrotadas, y mientras más se baja el ambiente se vuelve más bonito y las zonas más solitarias, tranquilas y perfectas para disfrutar de un buen día de playa y relax.

Al Oeste de Lisboa se encuentra la otra zona de playas, compuesta por playas pequeñas, pero de fácil y rápido acceso desde la urbe, por lo que resultan elegidas por un gran número de bañistas.

La playa de Santo Amaro de Oeiras es la que se encuentra más cerca de la capital, aunque, a pesar de ello es tranquila. La playa del Tamariz, ubicada en Estoril y la de los Pescadores en Cascais son también tranquilas y de tamaño reducido, pero se encuentran bastante más lejos.  Por otro lado, la de Carcavelos, es muy grande y agradable, emplazada en el pueblo del mismo nombre. Por su tamaño es la más famosa de la capital y los autóctonos acuden a ella en cuanto pueden, por lo que no es una opción si se busca tranquilidad pero sí para jóvenes que busquen divertirse y pasar un buen rato.

Excursiones en los alrededores de Lisboa: Queluz

Queluz

Una alternativa más, que puede realizarse en una mañana o en una tarde diferentes y entretenidos es la visita a la ciudad de Queluz. Se trata, como la zona nueva de Sintra, de una ciudad dormitorio de la capital, pero, es especialmente recomendable proque cuenta con un Palacio Nacional que data del siglo XVIII.

El Palacio Nacional de Queluz, también denominado Palacio Real sirvió de hogar veraniego para uno de los reyes de la historia portuguesa. Actualmente es monumento nacional y está reconocido como una de las últimas muestras de construcciones de estilo rococó. Además, cuenta con unos maravillosos jardines. El conjunto parece imitar a los palacios de otros lugares de europa de la misma época, como por ejemplo el de Versalles, pero cuenta además con detalles portugueses que le dan un toque diferente.

Los visitantes podrán asombrarse, hasta las cuatro de la tarde, cuando tiene lugar la última visita, con los distintos y bonitos salones, que todavía se encuentran decorados a la manera de la época del XVIII y del XIX, así como apreciar su cuidada y original colección de esculturas.

Mafra y Ericeira

Si se cuenta con tiempo para visitar diferentes lugares, vale la pena acudir a visitar estas dos ciudades.

Mafra, es un lugar sosegado, emplazado a unos 50 kilómetros de la capital que, al igual que ocurre con Queluz, no es una ciudad especialmente destacable, pero alberga el Convento, y también Palacio, de la Ciudad de Mafra. En este caso, curiosamente se trata de un edificio que ejerció a la vez de un palacio, segunda residencia de la familia real, un convento para frailes y una escuela militar, por lo que las decoraciones son variadas en todo el mismo conjunto. Como sucede con Queluz sólo está abierto hasta primeras horas de la tarde.

El pueblo de Ericeira, por otro lado, es un emplazamiento marinero muy tranquilo para pescar, pasear y pasar un buen rato en el mar. Últimamente es el lugar elegido para realizar surf o disfrutar de un soleado día de domingo por muchos turistas.

Orilla sur del río

Otra original opción es visitar el río Tajo desde el otro lado, desde el sur. En primer lugar hay que tomar un barco o ferry, que te llevará hasta el otro margen, para ello existen diferentes opciones y una de las más interesantes es el ferry que se toma en Cais do Sodré en dirección a Cacilhas. Te sorprenderás pues la duración del trayecto es sólo de 10 minutos y al llegar las vistas son totalmente diferentes y sorprendentes, acostumbrados a ver el centro desde el otro lado. En dirección al oeste se llega a una especie de moderno ascensor con el que se puede acceder hasta el pueblo de Almada y cuyo precio es de un euro, desde donde se accede a un precioso mirador, aunque también se puede subir caminando por una rampa, si se prefiere esta opción.

Por esta ciudad, si se llega callejeando y paseando hasya el monumento del Cristo que se ve desde el otro lado del río, que realmente es un santuario religioso, podrán disfrutarse las vistas más maravillosas desde el lado sur del río de todo el centro y de la zona de Belém.

Excursiones en los alrededores de Lisboa: Sesimbra

Sesimbra

Una vez en el lado sur del río, vale la pena visitar la Serra da Arrábida, declarada Parque Natural, con increíbles paisajes plagados de acantilados y diferentes colinas, así como su medio ambiente especial.

Enclavada en esta peculiar sierra se encuentra la localidad de Sesimbra. Se trata de una ciudad muy turística con gran carga histórica pues en ella hay desde restos romanos, hasta una gran tradición pesquera que la convierten en una villa con mucho encanto, aunque actualmente la zona se encuentra un poco más masificada.

Así, las riquezas históricas de este lugar son muchas, destacando las Iglesias Matriz y la de la Misericordia, la Fortaleza de Santiago y el Castillo de Sesimbra. Además, la zona del puerto es especialmente bonita para todos los turistas y la playa vale la pena.

Muy interesante también es para los amantes de la buena cocina tradicional y el buen comer, la gastronomía propia de la zona, pues al tratarse de un pueblo con orígenes marineros, los platos hechos con pescado fresco son un clásico, siendo tradicionales el pez espada, las sardinas, los jureles, diferentes tipos de marisco, el pulpo y la sepia.

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