La capital portuguesa está ubicada entre el Océano Atlántico y la desembocadura del río Tajo. Es la única capital europea con playas atlánticas. Cerca de Lisboa podemos encontrar un elevado número de playas. Concretamente, la zona cuenta con más de veinte playas con Bandera Azul. Hay quienes consideran que las playas de la región de Lisboa tienen  las mejores olas de Europa, tanto de arena como de rocas. Por tanto, además de la belleza de sus playas y del descanso que ofrece al visitante, permite practicar deportes náuticos variados, como el surf y el bodyboard.

Una forma de clasificar las playas de Lisboa y de sus alrededores es dividirlas entre las playas de la costa norte y las playas del sur. Entonces encontramos, por un lado, las playas de la línea que va desde Cascais hasta el Atlántico, siguiendo el Tajo. Y, por otro lado, al sur del Tajo encontramos las playas de la Costa da Caparica, que supone un total de 30 kilómetros de playas.

PLAYAS DE NORTE

Playa de Carcavelos

Esta playa se encuentra a unos veinte minutos del centro de Lisboa, en la línea de costa que va desde Lisboa a Estoril. Es una de las más  grandes y está muy concurrida en verano, tanto por turistas como por los propios lisboetas. Para llegar a esta extensa playa se puede coger un tren en la estación de Cais do Sodré con dirección Cascais y nos apeamos en la parada de Carcavelos.

Las actividades que poder realizar en esta playa son variadas. Puedes jugar al fútbol y al voleibol en la playa y también se pueden realizar otros deportes como el surf y el windsurf. No hace falta ir preparado gracias a los servicios de alquiler de tablas y equipos. Si se prefiere más tranquilidad, en esta playa también puedes acudir a sus restaurantes o relajarte en una de las tumbonas de alquiler. Si la diversión se alarga hay varios bares que abren por la noche.  Si queremos conocer algo más, el Forte São Julião da Barra se encuentra junto a la desembocadura del Tajo, en uno de los extremos de la playa.

Playa de Carcavelos con Forte al fondo

Playa de Guincho

Esta otra playa se encuentra a cinco kilómetros de Cascais, dentro del Parque Nacional de Serra de Sintra. Reúne las condiciones perfectas para los surfistas profesionales, gracias a su enérgico oleaje y a las fuertes ráfagas de viento. Estas características pueden suponer algún riesgo para los principiantes del surf y para los bañistas, pero son un lugar excepcional para disfrutar del paisaje de mar y de las vistas hacia el océano.

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Para llegar a esta agreste playa desde Lisboa hay que coger un tren en la estación de Cais do Sodré que lleva a Cascais. Una vez en allí, podemos coger una de las dos líneas regulares de autobús que pasan por la Playa de Guincho: el 405 o el 415.

Como curiosidad, esta playa adquirió gran fama gracias a su presencia en la película de James Bond 007 al servicio secreto de su Majestad, de 1969.

Playa de Adraga

Se encuentra en un pequeño pueblo llamado Almoçageme, que pertenece a Colares, en Sintra, dentro del Parque Natural de Sintra-Cascais. Es considerada una de las playas más bonitas de Europa.  Sus aguas son cristalinas y posee un extenso arenal donde pasear tranquilamente contemplando la caprichosa forma de sus rocas. Las grutas y túneles que encontramos a lo largo de esta playa le confieren un interés añadido.

Está muy transitada en verano y es frecuentada tanto por bañistas como por pescadores. También es interesante visitarla en invierno por su excelente ambiente natural y preservado. Además, fuera de la época estival resulta mucho más sencillo encontrar aparcamiento.

En la parte sur de la Playa de Adraga podemos ver la Pedra do Juízo, cuyo ascenso y descenso, según la leyenda, permitía a los jóvenes poner a prueba su valentía. Y es que esta piedra desciende hasta al mar en línea vertical. También se encuentra en esta playa el pozo Fojo, que comunica con el mar, a unos 50 metros del acantilado que forma la Pedra do Juízo, o Piedra de la Resurrección.

PLAYAS DEL SUR

Playa do Portinho da Arrábida

Se encuentra en una pequeña aldea del mismo nombre, perteneciente al distrito de Setúbal. Se sitúa en el margen sur del Tajo, en el Parque Natural da Arrábida. Se caracteriza por sus azules aguas cristalinas y su arena blanca y fina. El contraste con el color verde de la vegetación de la sierra hacen de esta playa un lugar único para disfrutar de la belleza de la naturaleza.

Al poseer aguas tan cristalinas es un lugar excelente para la práctica del submarinismo. También el fondo del mar también está calificado como Parque Natural, por lo que la caza submarina está prohibida.

La playa no es muy amplia pero dispone de servicios variados, tales como restaurantes, alquiler de sombrillas y pequeñas tiendas. Para llegar a esta playa escondida de la civilización es necesario ir con algún autocar que organice visitas al lugar. También se puede ir en coche pero hay limitaciones horarias para el tránsito de vehículos debido a la poca estabilidad de la carretera. Si se quiere ir andando hay que hacerlo atravesando la sierra.

Playa da Figueirinha

Playa da Figueirinha

Esta playa también se encuentra en el Parque Natural da Arrábida, en Setúbal. Es una playa muy conocida y, por tanto, muy frecuentada. Cuenta con un arenal de gran extensión y sus aguas son tranquilas. Además, cuando hay marea baja se forma un banco de arena que hace que el agua quede estancada en una determinada zona, haciendo que las aguas sean aún más tranquilas en esa parte. Se trata, por tanto, de una playa ideal para el disfrute de los niños más pequeños.

Su acceso es fácil desde Setúbal y cuenta con servicios variados, incluyendo vigilancia, zona de juegos y aparcamiento. Desde hace varios años y de forma consecutiva ostenta la distinción de playa con Bandera Azul.

Playa do Meco o do Moinho de Baixo

Se trata de una playa situada en la aldea do Meco, en Sesimbra, de fácil acceso en coche y donde se puede aparcar libremente. Se hizo especialmente famosa tras convertirse en playa naturista, aunque también tiene una zona no naturista. Una cascada de agua dulce separa ambas partes.

Sus aguas son generalmente tranquilas, pero si hay mal tiempo las olas se vuelven fuertes y hay que extremar las precauciones. Es, por tanto, apta tanto para buscar tranquilidad y pasear por su extenso arenal (casi 4 kilómetros) como para la práctica del surf o el bodyboard.

Tiene una gran duna cuyo barro puede utilizarse para tratamientos naturales con arcilla verde. Además de cuidar nuestro cuerpo podemos practicar con nuestro disco o plato (frisbee) para imitar a quienes participan en esta playa en un torneo anual de esta disciplina. También podremos recrear la vista contemplando los barcos de colores de los pescadores de la zona.

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